Auge y poder de la economía digital en Chile

Desde inicios del siglo XXI -incluso décadas antes- ya la tecnología había penetrado de manera transversal a la sociedad y a la economía mundial, impulsando no sólo la trasferencia de datos e información, sino también el desarrollo del comercio, la banca, la industria, la educación, la medicina y las ciencias -entre muchos otros-; modificando radicalmente la interacción de individuos, empresas y gobiernos, transformando mercados y ampliando horizontes.

El desarrollo de la era digital nos ha permitido reducir los costos de búsqueda, de replicar contenidos, de innovar, de instaurar la economía del aprendizaje, integrando a través de la internet a los consumidores y mercados del mundo.

De acuerdo al informe preliminar del centro de estudios de la Economía Digital, perteneciente a la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) en el desarrollo económico de Chile al 2016, éste indica que estudios recientes ratifican que el ecosistema digital tiene un importante efecto en impulsar el desarrollo de los países, señalando que un crecimiento del 20% en la inversión en tecnologías de la información, tiene la capacidad para elevar en un punto porcentual el crecimiento del PIB en un tercio -equivalente- al crecimiento mundial. “Esto muestra el enorme poder que ha alcanzado la economía digital, que ha emergido en un relativamente breve lapso de tiempo, de no más de 15 o 20 años”.

Las mediciones respecto del tamaño de la economía digital indican que en Chile representa alrededor del 3% del PIB, situación similar a la industria alimenticia, al sector silvo-agropecuario o a los servicios de electricidad, agua y gas. Hacia el año 2020 su incidencia continuará expandiéndose hasta alrededor de 4,5%.

Para la CCS es posible definir el ecosistema de la economía digital como “aquel conformado por la infraestructura de telecomunicaciones, la industria de tecnologías de comunicación e información (en software y hardware) y las actividades económicas y sociales desarrolladas a través de internet, como por ejemplo, el comercio electrónico, contenidos digitales y medios de información.

El exorbitante avance de este nuevo hábitat tecnológico y sus difusas fronteras ha hecho difícil medirlo y evaluar sus impactos en el resto de la economía. La percepción de la población es que estos avances han contribuido en forma muy importante al bienestar, pero sin duda la métrica tradicional no está siendo capaz de identificar con precisión su impacto en el PIB.

De acuerdo al informe de la CCS, el impacto de la economía digital en el acervo de conocimiento e inteligencia, llama también a poner atención sobre la inversión en intangibles como lo es el capital gerencial, estratégico y directivo. “La era digital impactará de manera singular la forma cómo las economías acumulan capital, migrando desde las plataformas eminentemente tangibles como maquinarias, equipos y construcciones, hacia plataformas intangibles, representadas por marcas, confianza o accountability”.

Más información del estudio emitido por la CCS lo puede revisar haciendo click en el siguiente enlace: http://www.ccs.cl/html/economia_digital/docs/economia_digital_B.pdf

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