Hostigamiento laboral: ¿qué hacer en casos de moobing?

Durante el último tiempo en nuestro país el moobing -conocido comúnmente como acoso laboral- ha sido parte de portadas de medios de comunicación.

Casos de hostigamiento laboral como el revelado por el The Clinic en contra de las malas prácticas laborales que arrastra la muerte de dos de los trabajadores -ocurrido al interior de las dependencias- de Fruna, y que en ambos casos se acusa de hostigamiento laboral de parte de sus superiores, ha llevado el tema a la palestra: ¿cuánto estamos dispuestos a aguantar por un sueldo?.

Desclasificaciones, malos tratos, momentos que quedan registrados en el diario vivir de muchos empleados de grandes industrias y que poco sabemos de ellos. Pero ¿qué se puede hacer en esos casos?, ¿a quién debemos recurrir?, dónde puedo denunciar el maltrato que a diario veo y sufro directa o indirectamente?

El asedio laboral o moobing es tanto la acción de un hostigador o varios hostigadores conducente a producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el trabajador afectado hacia su trabajo, como el efecto o la enfermedad que produce en el trabajador.

Las víctimas son receptores de violencia psicológica injustificada a través de actos negativos y hostiles dentro o fuera del trabajo por parte de grupos sociales externos, de sus compañeros (“acoso horizontal”, entre iguales), de sus subalternos (en sentido vertical ascendente) o de sus superiores (en sentido vertical descendente, también llamado bossing, del inglés boss, jefe).

Dicha violencia psicológica se produce de forma sistemática y recurrente durante un tiempo prolongado, a lo largo de semanas, meses e incluso años, y al mismo en ocasiones se añaden “accidentes fortuitos” y hasta agresiones físicas, en los casos más graves. Una situación de acoso muy prolongada en el tiempo, además de enfermedades o problemas psicológicos, puede desembocar, en situaciones extremas, en el suicidio de la víctima. 

Inspección de empresas

La Dirección del Trabajo es un Servicio técnico dependiente del Ministerio del Trabajo y Previsión Social con el cual se vincula a través de la Subsecretaría de Trabajo, y es el ente que, sin perjuicio de las funciones que leyes generales o especiales le encomienden, fiscaliza la aplicación de la legislación laboral.

De acuerdo a lo que indica el título VI del DFL Nº2 de 1967, “cualquier persona podrá denunciar ante los Inspectores del Trabajo y demás funcionarios competentes, las infracciones de que tenga conocimiento. Y, a petición expresa del recurrente, se le dará el carácter de “confidencial” a estas denuncias, si fuere procedente a juicio del Jefe Superior inmediato. Más información en http://www.dt.gob.cl

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