Cuáles serán los perfiles profesionales mas demandados en 20 años?

98

El “¿qué quieres ser cuando grande?”, cada día adquiere nuevas respuestas.

Un ejemplo de proyección es la que muestra la película Yo, Robot (2004), donde su director, Alex Proyas, imaginaba cómo sería el mundo en el año 2035. En él, humanos y robots inteligentes conviven en perfecta armonía. “Cocinan para nosotros, conducen nuestros aviones y cuidan de nuestros hijos…”, rezaba la sinopsis.

Aunque la realidad dista mucho de ese hipotético escenario de ciencia ficción, lo cierto es que no es tan descabellado como parece. En San Francisco (EEUU) se acaba de inaugurar Café X, el primer establecimiento del mundo en el que el café no es servido por baristas, sino por robots, a razón de uno cada 30 segundos. Mientras, en Londres, más de un centenar de ciudadanos forman parte de un programa piloto para probar un autobús urbano sin conductor. Si todo va bien, circulará por la ciudad de Londres muy pronto.

Así, fruto de la incorporación de las nuevas generaciones de profesionales y de los avances tecnológicos y sociales, el mercado laboral está experimentando una rápida evolución. Ante este panorama, son inevitables las siguientes preguntas: ¿La tecnología puede provocar que desaparezcan determinados perfiles? ¿Qué puestos de trabajo serán los más y menos demandados en el futuro?

De acuerdo a información entregada por el Observatorio para el Empleo en la Era Digital, los 10 puestos de trabajo más solicitadas por los jóvenes de entre 20 y 30 años serán para los perfiles profesionales de Ingeniero smart factory; Chief digital officer; Experto en innovación digital; Data scientist; Experto en Big data; Arquitecto experto en Smart Cities; Experto en usabilidad; Director de contenidos digitales; Experto y gestor de riesgos digitales; y Director de Marketing digital.

Nuevos perfiles

De acuerdo a un estudio de la Universidad de Oxford, en torno a 700 profesiones serán reemplazadas por máquinas en los próximos 20 años. Es decir, esto significa que se podrían perder 1.600 millones de puestos de trabajo. Aunque Jorge M. Martínez y Martín Martín-González, autores del primer Barómetro del Observatorio de Empleabilidad y Empleo Universitarios (OEEU) de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria, de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), especifican: “Es importante hablar de perfiles profesionales más que de profesiones, ya que son éstos los que sufrirán una transformación. Por ejemplo, los publicistas verán modificados sus diferentes perfiles profesionales en respuesta a las nuevas necesidades productivas”. Sin embargo, los datos no son tan alarmistas como, a priori, puede parecer, ya que no recogen los puestos de trabajo que se crearán con la automatización de los procesos. “Dicho estudio de Oxford señala que las ocupaciones ligadas a procesos mecánicos o a servicios automatizables son las que se encuentran en riesgo de desaparecer -como cajeros o agentes de viajes-. Es decir, aquellas profesiones que desempeñan funciones que el usuario podrá llevar a cabo por sí mismo desde alguna plataforma digital. En cambio, los perfiles más ligados a las tecnologías, marketing y servicios para personas los que se prevé que aumenten”, añaden Martínez y Martín-González. En la actualidad, más de la mitad de las profesiones tienen, al menos, un 30% de tareas automatizables. Según el informe La digitalización crea o destruye empleo de Randstad Research, se prevé que, en los próximos cinco años, la automatización de los procesos genere 1.250.000 puestos de trabajo. De ellos, 390.000 serán empleos de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (conocidos como STEM, por sus siglas en inglés); 690.000 corresponderán a puestos que darán soporte a los STEM; y 168.000, trabajos indirectos.

En este sentido, puede decirse que el empleo ni se crea ni se destruye; sólo se transforma. “Esto es algo que ha ocurrido siempre”, apunta Valentín Bote, director de Randstad Research. “Cualquier cambio que implique una evolución para la vida del ser humano afecta a su trabajo, al mercado laboral e incluso a sus costumbres”. Por ejemplo, la invención del telar mecánico, a finales del siglo XVIII, no provocó que aumentasen las tasas de paro en el sector, sino que cambió los hábitos de los consumidores. Lo mismo ha ocurrido con la automoción o la industria aeronáutica. “Un mercado laboral flexible es capaz de adaptarse a los cambios derivados de la tecnología para solucionar las necesidades de los consumidores”, continúa Bote.

En dicho informe sobre digitalización, Randstad Research también señala que España tiene déficit de profesionales STEM y que, de seguir así, no se van a poder cubrir los nuevos puestos de trabajo por la falta de candidatos cualificados. Es decir, en la actualidad los perfiles existentes en el mercado laboral son insuficientes para satisfacer la conversión digital de las empresas. Además, el número de estudiantes matriculados en estas carreras ha decrecido en más de 65.000 profesionales en los últimos ocho años y se prevé que esta cifra descienda a un ritmo anual del 3,3%. Esta brecha convierte a España en uno de los países más amenazados por el déficit de talento. Un problema generalizado en la Unión Europea, a excepción de Suecia, Gran Bretaña y Francia.

Por su parte, Adecco, en El futuro del trabajo en España, comparte la idea de que la automatización destruirá y creará empleos en la misma medida. “La digitalización de nuestro entorno está haciendo que surjan profesiones que hasta hace poco no existían. Estamos ante un cambio de era que afectará al mercado laboral y generará nuevas necesidades”, señala Raquel Izquierdo, directora de servicio de la compañía de Recursos Humanos. Y afirma: “Las empresas que quieran mantenerse en el mercado deberán asumir que estamos en la era de la transformación digital; de lo contrario, correrán el riesgo de quedarse obsoletas”. El futuro será para aquellas compañías capaces de atraer y retener el mejor talento a través de la creación de equipos polivalentes; de estructuras orientadas a la satisfacción del empleado; y de una cultura empresarial orientada al desarrollo del talento.

Cambio de era

Entre otras conclusiones, el informe de Adecco también destaca la disolución de la división tradicional de la economía en sectores primario, secundario y terciario. Entonces, ¿que áreas protagonizarán el futuro del empleo en España? Entre los próximos cinco y 10 años, la creación de puestos de trabajo estará liderada por el sector tecnológico y de I+D+i; el turismo y el ocio; la salud y el bienestar -ante el progresivo envejecimiento de la población-; y la energía, por la necesidad de encontrar fuentes alternativas. En el lado opuesto, los sectores que podrían vivir mayores dificultades para generar puestos de trabajo son, por un lado, el comercio, la agricultura y la alimentación; y, por otro, la construcción y la banca. Ante ello, deberán reinventarse.

En un futuro más lejano, perfiles que todavía no existen serán los protagonistas del mercado laboral. Así, según datos recogidos por el Observatorio para el Empleo en la Era Digital, los 10 puestos de trabajo más solicitadas por los jóvenes de entre 20 y 30 años serán los de Ingeniero smart factory; Chief digital officer; Experto en innovación digital; Data scientist; Experto en Big data; Arquitecto experto en Smart Cities; Experto en usabilidad; Director de contenidos digitales; Experto y gestor de riesgos digitales; y Director de Marketing digital.

En este sentido, universidades y escuelas de negocio se preparan para hacer frente a esta nueva demanda. Así, la Universidad Pontificia Comillas Icai-Icade oferta su programa bilingüe E-3 Analytics, que combina el Grado en Análisis de Negocios (Business Analytics) y el de Derecho y que ofrece la formación necesaria para el análisis de datos en la toma de decisiones en cualquier ámbito empresarial. Además, de cara al próximo curso, incorporan un nuevo estudio; se trata del Doble Grado en Ingeniería en Tecnologías de Telecomunicación y Análisis de Negocios. Su objetivo: formar a profesionales con dominio de las tecnologías de la información y la comunicación; conocimiento sobre ciencia de datos; y entendimiento del mundo de los negocios.

Fuente: elmundo.es