El boom del comercio electrónico, y el cuidado con las falsificaciones

42

El tráfico internacional de falsificaciones, que ha aumentado en los últimos años, representa el 3,3 % del comercio mundial con importantes centros de producción y tránsito en países como Argentina, Chile, China, Indonesia, Rusia, Suiza, Turquía, Ucrania y Venezuela, entre otros.

Productos de Louis Vuitton, Ives Saint Laurent, Armani, Channel, ropas deportivas de marcas como Nike, Adidas junto a un sinfín de productos falsos son comercialmente vistos en las redes sociales -especialmente facebook- y en los mercados tipo persa. Aunque la mayor parte de las falsificaciones proceden de China, los países del sureste de Asia también son un centro importante de fabricación y tránsito de falsificaciones, incluidos imitaciones de medicamentos, cosméticos y juguetes que suponen un peligro para la salud.

De acuerdo a un informe emitido por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) estimó que las falsificaciones, excluyendo las medicinas falsas, generan unos beneficios anuales de aproximadamente entre 33.800 y 35.900 millones de dólares (entre 30.400 y 32.200 millones de euros) en el Sudeste Asiático.

Una búsqueda realizada de las zapatillas Balenciaga en el portal de comercio electrónico Lazada, propiedad del gigante asiático Alibaba, arroja más de 2.000 resultados con falsificaciones desde unos 14 dólares (unos 12,80 euros) al cambio en Tailandia, Filipinas o Vietnam, cuando las originales cuestan alrededor de 900 dólares equivalente a unos 715 mil pesos chilenos.

En la Unión Económica Europea (UE), se estima que el 6,8 % de todas las importaciones desde terceros países consiste en productos falsificados y pirateados, con un valor de hasta 121.000 millones, según datos publicados por Bruselas el pasado marzo.

La UE cuenta con dos proyectos de cooperación en el Sudeste Asiático para el fortalecimiento de la propiedad intelectual e industrial.

Tiago Guerreiro, representante de la Oficina de la Propiedad Intelectual de la UE (EUIPO, siglas en inglés) en Bangkok, indicó a la agencia informativa Efe que más países en la región reconocen la importancia de la propiedad intelectual para la economía que antes, aunque todavía deben mejorar en aspectos como los controles aduaneros y la prevención.