Las empresas que trabajan la biomimética como una estrategia de innovación seria, y no como un experimento de nicho, se mueven impulsadas por la naturaleza; lo que puede dar a su negocio una poderosa ventaja competitiva.
La biomimimia, la práctica de emular las estrategias de la naturaleza para resolver los problemas humanos, sigue siendo sorprendentemente infrautilizado. Sin embargo, su potencial para abordar algunos de los desafíos de sostenibilidad más apremiantes de la humanidad es enorme.
Los principios biomiméticos se basan en el aprendizaje de la naturaleza para la resolución de problemas humanos, es decir, intentan seguir las estrategias de diseño para dar soluciones sostenibles, innovadoras y eficientes. A través de la biomimética, se puede aumentar la creatividad de un emprendimiento o empresa.
Muchas de las presiones comerciales actuales están relacionadas con cuestiones de sostenibilidad y cómo las empresas utilizan la energía, los materiales y los recursos naturales, desde la reducción de emisiones y el cumplimiento de las regulaciones más estrictas hasta la creación de productos en los que los clientes confíen para ser seguros y sostenibles.
En los sistemas industriales, la biomimética está desbloqueando enfoques completamente nuevos para la gestión de procesos químicos y ambientales complejos. En lugar de confiar únicamente en las vías químicas convencionales, este enfoque imita cómo los sistemas naturales regulan las interacciones a nivel molecular, lo que permite procesos de tratamiento más eficientes y específicos.
La biomimite es una extensión directa de ese principio. No se trata de copiar la naturaleza por sí misma. Se trata de resolver las necesidades de los clientes y crear resultados comerciales medibles mediante el uso de estrategias que la naturaleza ya ha probado a fondo. Al mirar la naturaleza como un modelo, medida y mentor para el proceso creativo, las empresas pueden acortar las fases de creación de prototipos, reducir costos y llegar a soluciones poco convencionales de manera más eficiente.
Las superficies inspiradas en la piel de tiburón están reduciendo la resistencia y limitando el crecimiento bacteriano, las aspas de turbinas eólicas en forma de aleta de ballena están mejorando la eficiencia energética, y la lista continúa. Muchos ejemplos emocionantes ilustran cómo la creatividad y la eficiencia de la naturaleza se pueden aplicar directamente para crear valor comercial y ambiental a la vez.
Fuente: https://www.entrepreneur.com/growing-a-business/how-nature-driven-innovation-can-give-your-business-an-edge/503382


