El Registro de Propiedad Intelectual (PI) en Chile es crucial para las empresas, representando hasta el 80% de su valor al proteger marcas, patentes y derechos de autor. Es vital para la competitividad y para evitar la copia de productos o servicios.
Cada vez más, la propiedad industrial deja de ser algo ajeno a la gente común, desempeñando un papel más habitual en nuestra vida cotidiana de lo que solemos percibir. Las marcas que identifican los productos que consumimos y los servicios que utilizamos, los diseños que preferimos, las denominaciones de origen que identifican nuestros alimentos y las patentes de tecnologías que simplifican nuestra vida son derechos de propiedad industrial.
Detrás de cada marca, patente y diseño, hay meses de trabajo y años de investigación, estudios de mercado, creación de prototipos, resolución de problemas y captación de fondos. Este esfuerzo se ve recompensado con derechos de propiedad intelectual consagrados en la Constitución y la ley, y otorgados por el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INAPI) tras verificar que se cumplen todos los requisitos legales.
El registro de Propiedad Intelectual tiene un valor estratégico, porque facilita la transferencia tecnológica, atrae financiamiento y protege la reputación de la empresa. Para una estructura legal, se recomienda la asesoría en contratos de trabajo (para definir titularidad de invenciones de empleados) y la protección de secretos comerciales.
En sentido amplio, la propiedad intelectual dice relación con toda creación que produce la mente humana; esto es los inventos, modelos de utilidad, marcas, obras literarias y artísticas, etc. Se divide principalmente en Propiedad Industrial (marcas, invenciones, gestionada por INAPI) y Derecho de Autor (obras literarias/artísticas, registrado en el DDI), regulado por las leyes N° 19.039 y N° 17.336.
Por ello, es fundamental realizar el registro formal en el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), para patentes y marcas, y en el Departamento de Derechos Intelectuales (DDI) para obras, garantizando su protección efectiva de autoría. La INAPI, protege patentes de invención, modelos de utilidad, marcas comerciales, colectivas, de certificación e indicaciones geográficas y denominaciones de origen.
En tanto, la DDI, organismo dependiente del Ministerio de Culturas, las Artes y el Patrimonio, protege creaciones, incluyendo software y obras artísticas. Al registrar sus trabajos, el Estado le otorga derecho exclusivo de uso y comercialización por tiempo limitado, permitiendo licencias o acciones judiciales contra terceros.
Fuentes: https://www.inapi.cl/propiedad-intelectual-e-industrial/para-informarse/que-es-la-propiedad-intelectual-e-industrial///https://www.inapi.cl/docs/default-source/default-document-library/inapi-libro-completo-2015280798aed5ce49149070209ec0450a47.pdf


