El hidrógeno verde es el vector energético del futuro producido con electricidad renovable. En todo el mundo se le reconoce la importancia a este combustible, cuyas emisiones en el uso son solamente agua pura. Es así como en países de Europa, América del norte y Asia consideran que el hidrógeno puede llegar a convertirse en una pieza clave para la flexibilidad necesaria en el sistema eléctrico a partir de energías renovables.

La economía mundial ya venía prefiriendo productos y servicios con bajas huellas de carbono, y la recuperación post Covid-19 debería ser verde. Mientras que Chile tiene el potencial de producir 70 veces más que la capacidad que ya hay construida de generación con energías limpias. El desafío es exportar esas energías, y una alternativa es almacenada como hidrógeno verde.

El hidrógeno verde permitirá a Chile ser líder en la exportación de productos verdes competitivos y la exportación de energía verde. Aquí puede revisar las empresas en Chile. El potencial estimado para Chile a 2030 en exportaciones de hidrógeno verde; producido con energías renovables, como la solar, puede superar los US$ 8.800 millones, lo que significará una nueva ventana de desarrollo y crecimiento económico del país, asegura Ana María Ruz, directora del área de Desarrollo Tecnológico del Comité Solar e Innovación Energética de Corfo.

Según profesionales del sector, el hidrógeno verde representaría el 20% de las metas establecidas por Chile en materia de carbono neutralidad, por lo que valoró el potencial que tiene a futuro para convertirse “en un polo de desarrollo, y puede ser la mejor manera que tengamos para exportar energía solar y eólica”.

El hidrógeno verde puede ser una fuente renovable para sectores que de otro modo serán difíciles o muy costosos de descarbonizar mediante la electrificación, como son por ejemplo los usos energéticos en procesos industriales -que demandan altísimas temperaturas-, la calefacción de edificios y el transporte, entre otros.

La diferencia entre el hidrógeno y el litio, por ejemplo, es su menor peso. Un kilo de hidrógeno puede almacenar 100 veces más energía que un kilo de baterías de litio. Por eso las soluciones más pesadas serán las que se volverán económicas primero, como el transporte de camiones. En concreto, el hidrógeno verde está fuertemente en la mira de la minería, el transporte pesado -barcos y aviones- y en industrias de uso intensivo de calor.

La economía mundial ya venía prefiriendo productos y servicios con bajas huellas de carbono, y la recuperación post Covid-19 debería ser verde. En este contexto, el hidrógeno verde permitirá a Chile ser líder en la exportación de productos verdes competitivos y la exportación de energía verde. Además, permitirá reducir los impactos ambientales locales de estos sectores productivos y así beneficiar a los ecosistemas y sus habitantes.

Max Correa, director ejecutivo del Comité Solar e Innovación Energética de Corfo, asegura que las estimaciones para el uso del agua para la producción de hidrógeno en Chile, con el fin de reemplazar el uso del combustible diésel en la industria minera, indican que se necesitarían 200 litros por segundo, lo cual es más bajo respecto a los usos de agua que realizan las plantas desalinizadoras en el sector minero.

@guiasdechile

Fuentes: https://www.revistaei.cl/2020/01/15/hidrogeno-verde-potencial-de-us8-800-millones-en-el-mercado-mundial-a-2030/ // https://blogs.iadb.org/energia/es/oportunidades-del-hidrogeno-verde-para-america-latina/

publicidad