jueves 1 diciembre 2022

Fuerza de voluntad, el alimento de emprendedores

Seguramente muchos habrán experimentado tener ganas de lograr determinadas metas, y, sin embargo, no contar con la voluntad suficiente para alcanzarla. Un ejemplo concreto son las dietas, o iniciar un programa de ejercicios en forma regular: se abandona al poco tiempo. Para lograrlo, hace falta voluntad.

Independientemente de los objetivos que se plantee una persona, siempre hay posibilidad de estimular la voluntad. Algo frecuente es confundirla con las ganas, como si la voluntad fuese su sinónimo. Sin embargo, el tema es más complejo. 

Partiendo de la base de que la gran mayoría de los seres humanos tienen buenas intenciones y propósitos acerca de sí mismos y el entorno inmediato, ¿qué es lo que determina que, por más voluntad que se ponga, puede llegar un momento donde flaquean?

El acto de la fuerza de voluntad humana está relacionado con una energía mental que permite sostener el control, como si fuese un controlador de vuelo de un avión que mantiene el rumbo hacia la meta deseada. Sin embargo, como el ser humano no es una máquina infalible, el involucramiento de las emociones hace que se pierda el autocontrol, y así pueda aparecer la desesperanza y las dudas acerca del propio potencial. 

Fue en el 2013 que investigadores de la Universidad de Stanford, publicaron un trabajo en la prestigiosa revista Neuron donde identifican una zona del cerebro la “Corteza Cingulada Anterior”, -ubicada aproximadamente 5 centímetros detrás de la nariz- como la zona responsable, que induce en nosotros la fuerte voluntad de perseverar- frente a los obstáculos que se nos presentan.  

Trabajos previos ya habían identificado ese espacio cerebral como la zona que se involucra cuando hay cambios de comportamiento, o cuando se necesita decidir por los caminos a seguir para lograr un objetivo específico. 

La fuerza de voluntad es intransferible; por lo tanto, es una autodeterminación de cada persona, que necesariamente debe involucrarse por completo en pos del objetivo. El miedo a lo desconocido y lo incierto del resultado final es lo que deja en una incómoda zona cómoda a la gran mayoría. 

Fuente; https://www.entrepreneur.com/article/410221