Después de una situación de emergencia sanitaria, las organizaciones reanudan actividades trabajando estrechamente con los clientes y así comprende los cambios en el mercado, lo que le permitirá entender el impacto y tener una positiva vuelta al trabajo. Buena comunicación, privacidad de datos y responsabilidad social son factores esenciales para la reactivación de la empresa.

Para la nueva normalidad y resurgimiento de las empresas y de la economía es importante desarrollar soluciones para los riesgos de cumplimiento y mantenimiento de las relaciones con los clientes que surgen de la incapacidad de reanudar la producción a corto plazo. La publicación de información corporativa adecuada sobre la crisis puede mejorar la imagen pública de una empresa.

La buena Comunicación. Gracias a los avances en telecomunicaciones y el uso de aplicaciones con tecnología digital, el teletrabajo fue el principal aliado de las empresas para la continuidad de su producción.

En toda organización es importante establecer un mecanismo de información positiva para empleados, canales de comunicación para clientes y proveedores, con materiales estandarizados, protocolares e institucionales. El medio debe estar dotado de información que permita una comunicación fluida tanto con los públicos internos como con los externos, así como reforzar los servicios de atención al cliente. De esta forma evitaremos que se produzca una opinión pública negativa. Al mismo tiempo, el sistema de información establecido en la empresa debe utilizarse para recopilar, transmitir y analizar la información sobre epidemias y emitir avisos de riesgo inmediatos.

Responsabilidad social y estrategias de desarrollo sostenible en la toma de decisiones. Es necesario poder aplicar la responsabilidad social de las empresas desde las perspectivas del medio ambiente, la sociedad, la economía y la estabilidad de los empleados, así como coordinar las relaciones con la comunidad y las empresas de suministros. Se debe evaluar el posible impacto y la duración de la epidemia, ajustar los planes y, a nivel de los accionistas o del consejo de administración, comunicar las medidas propuestas y los resultados de las mismas.

Elaborar un plan de gestión de los datos de los empleados, la seguridad de la información y la privacidad. Las empresas deben establecer mecanismos de gestión de los datos de los empleados y registrar al personal interno y externo, a los proveedores y al resto de empleados con el que la organización tenga contacto.

También es necesario formular planes de respuesta de emergencia en materia de seguridad de la información para garantizar la misma y la estabilidad de las operaciones. Deben existir protocolos para asegurar el funcionamiento de redes, sistemas y aplicaciones. Es fundamental proteger la privacidad personal y de los datos, tanto de clientes como de empleados. En el caso de los datos clínicos y médicos, se debe establecer un control de acceso y un nivel de protección adecuado y según lo establecido por la regulación.

Las empresas deben considerar ajustar presupuestos y planes de ejecución. Aconsejamos a las empresas prestar especial atención al flujo de caja, para garantizar la seguridad de los fondos, de acuerdo con el ritmo de los proveedores y los planes de trabajo de los empleados.

Además, se debería prestar especial atención a la situación del comercio internacional de importación y exportación, en particular a los cambios producidos de manera repentina o a los posibles impactos en los lugares de origen de los principales productos, lo que podría dar lugar a considerables pérdidas en la propia empresa. Para evitar estos incidentes, las empresas deben establecer diferentes escenarios que incluyan las respuestas que se llevarían a cabo en estas situaciones, como planes de emergencia para proveedores básicos, proveedores alternativos y la consideración de otros medios de transporte.

Fuente: https://www2.deloitte.com/es/es/pages/about-deloitte/articles/10-medidas-adopcion-empresas-para-afrontar-pandemia.html#