Las funerarias son empresas que siempre tendrán mercado, y cuya oferta de cementerios, sepulturas, cremaciones y demases se ha ido sofisticando por las necesidades reales actuales, y encareciendo por la alta demanda de sus servicios y equipamientos.

Ante la crisis provocada por la pandemia mundial del Sars_Cov2 -conocido popularmente por covid19 o coronavirus- la demanda de servicios funerarios y en especial los crematorios de seres humanos aumentaron notoriamente en todo el mundo. Chile no está lejos de esa realidad, aunque la diferencia -quizás- es el valor monetario que está teniendo en estos días morirse.

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Y es aquí donde comienza la aventura del desembolso para una sepultura digna. Contratar los servicios de la funeraria será uno de los primeros gastos, quienes serán -según el caso y tipos de servicios- los que se encargarán del ataúd, del velorio, del traslado del féretro para los servicios de incineración y funeral. Luego viene los gastos del cementerio, donde hay que pagar la producción de la sepultación misma, el derecho de sepultación y la mantención de la tumba.

Para el caso de cremaciones, éste corresponde al proceso en que un cuerpo se transforma en cenizas y que dura aproximadamente una hora y media. Y para el post-crematorio, el Cementerio General dispone de lugares especiales para dejar los las cenizas, conocidos como parques cinerarios, bóvedas para cenizas o nichos columbianos.

En la actualidad el uso de los cinerarios en cementerios chilenos tiene un costo que bordea el millón de pesos. En el caso del Cementerio Católico de Recoleta, cremar el difunto cuerpo físico de un ser querido cuesta al menos UF31 ó $864.652. Claro que incinerar implica gastar por algo que sólo se usará unas horas: la urna. Una vez terminado el servicio religioso o las exequias, el ataúd no se vuelve a utilizar más. No se crema al deudo dentro del ataúd para que no sea tan lento el proceso y para evitar quejas de familiares por mezcla de cenizas. (*)

El Cementerio General es el pionero en el servicio de cremaciones en Chile, comenzó el año 1965 y a la fecha ha incorporado tecnología de punta tanto en su infraestructura como en la calidad del proceso de incineración. Cabe destacar que en la mayoría de los cementerios, las cremaciones son individuales. Para el caso del Cementerio General disponen de una cómoda sala vidriada desde donde se puede certificar la calidad y solemnidad del procedimiento. Servicios que además cuentan con salas ecuménicas, para que el usuario realice la ceremonia que considere necesario de acuerdo a su credo o costumbre familiar.

La industria de los cementerios privados.

De acuerdo a información recabada en los medios de comunicación vía online, detrás de la industria de los cementerios existen -al menos- cinco actores principales en todo el país: Los Parques, Parques de Chile, Parque del Sendero y Acoger Santiago.

Los Parques S.A., posee cuatro cementerios: Parque del Recuerdo Américo Vespucio I y ll, Parque del Recuerdo Cordillera y Parque del Recuerdo Padre Hurtado. Además, la sociedad maneja el cementerio Parque del Recuerdo, y su directorio es liderado por Eduardo Fernández León e integrado también por Sergio Cardone Solari, Gonzálo Ibáñez y Leonidas Vial, entre otros.

Mientras que la Sociedad Parques de Chile, posee el cementerio parque Canaán en Santiago y 17 cementerios en el resto del país. Opera la red nacional de cementerios más grande del país y está ligada a la familia Cueto que participa en este negocio desde fines de los 90. Inversiones del Buen Retiro es el accionista principal de Parques de Chile, cadena que opera 17 cementerios en Santiago y regiones, además de uno en concesión, a 25 años, en Concepción. A su vez, Inversiones del Buen Retiro es la matriz de Canaán.

Le sigue Parque del Sendero S.A., que posee el cementerio Parque del Sendero Maipú y Parque del Sendero San Bernardo en la Región Metropolitana, además de otros nueve cementerios en el resto del país.

En tanto, Acoger Santiago S.A., posee los Cementerios Católico de Recoleta, Puente Alto y Maipú, además de los Cementerios Católico de Puerto Montt y Puerto Varas.

Mientras que, Nuestros Parques S.A., es dueña de los cementerios Parque el Prado, Parque Manantial y Parque Santiago, tiene además, el Cementerio Parque La Foresta, en la ciudad de La Serena.

#tips_covid19

Ante la contingencia por la pandemia, para realizar la cremación de un cuerpo, es necesario tener en cuenta que la documentación requerida es la siguiente:

  • Autorización de Sepultación, certificado emitido por el Registro Civil
  • Cedula de identidad del solicitante
  • En caso de ser un accidente o que haya pasado por el Servicio Médico Legal, deberá autorizar el fiscal de turno.
  • Manifestación de última voluntad. A falta de ésta, deberá solicitarla el cónyuge o los hijos mayores de edad, ambos padres o el que sobreviviere.
  • Resolución Sanitaria de traslado, cuando provenga de otra región

* El Reglamento de Cementerios prohíbe el reúso del ataúd de un incinerado por razones sanitarias. Salvo desiguales excepciones: “Previa autorización de la autoridad sanitaria correspondiente y de los familiares del occiso, los cementerios podrán reutilizar el ataúd que contenía los restos que fueron incinerados, para la inhumación de indigentes. Con todo, aquellos ataúdes que constituyan riesgo para la salud de la población, deberán ser destruidos según indicación de esa misma autoridad“.

@GuíasdeChile