miércoles 30 noviembre 2022

Name Dropping; presumir de marcas es signo de baja autoestima 

Los ‘Name Droppers’ son personas que buscan impresionar a los demás mencionando con frecuencia a personas famosas o importantes de una manera peculiar; presumiendo con nombres de marcas de diseñadores, de restaurantes, u otras para llamar la atención. 

Todos, alguna vez, hemos querido impresionar o causar admiración. O hemos presumido de conocer a alguien o ir algún sitio que nos hacía especial ilusión. Pero este tipo de estrategias no son anécdotas puntuales, sino que se corresponden a perfiles y objetivos muy concretos.

Las redes sociales han incrementado el tipo de comportamientos del Name Droppers que perpetúan la idea de que el lujo es el mejor sinónimo de éxito; comportamientos que antes se hacían offline.

Por ejemplo, no es lo mismo decir que te han regalado una chaqueta por tu cumpleaños, que mencionar, como quien no quiere la cosa, nombrar la marca de ropa que le regalaste a tu amigo por su aniversario; por ejemplo, un Hugo Boss.

Todos hemos conocido a alguien que presume constantemente de marcas o de los lugares que frecuenta. Ese tipo de persona es conocida como “name dropping”, que en su traducción al español significa ‘dejar caer nombres’, y tiene un componente más complejo y perverso, a medio camino entre fardar y seducir, que es lo que lo hace interesante. 

No se trata simplemente de presumir sino de dejar caer palabras clave con disimulo, como si realmente no le diéramos importancia, para conseguir, precisamente con esa falsa modestia, una mayor admiración de nuestro interlocutor.

Pero, para que este tipo de técnicas funcionen, es necesario contar con un público fácil de impresionar. “Básicamente personas que creen que el lujo o la fama aportan algo excepcional, como si por frecuentar ciertos lugares, llevar ciertas marcas o codearte con ciertas personas fueras a ser mejor persona o más feliz”, aseguran expertos.

Existen estudios recientes que aseguran que el name dropping -a menudo- es una mala estrategia. Por un lado, dentro del discurso, puede distraer a los oyentes. Además, puede hacer que se nos perciba como manipuladores, si la estrategia es muy descarada y, por otro lado, al intentar beneficiarnos del status de otro, acentuamos nuestras propias carencias”.

Una forma de pensar que es más que evidente que también va en aumento. Un comportamiento del que además se benefician los propios personajes, las marcas o los lugares de moda que llenan sus mesas de gente que acude a hacerse la foto de rigor, más que por la comida.  

Fuente: https://smoda.elpais.com/belleza/bienestar/cuando-dejar-caer-contactos-marcas-o-nombres-de-restaurantes-es-signo-de-baja-autoestima/