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Minerales, logística, alimentos y datos: motores que impulsan la economía chilena

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La economía chilena funciona más bien como una mesa sostenida por patas de materiales distintos: minería, energía, alimentos, logística, servicios, comercio y tecnología. Algunas cargan más peso que otras, pero cuando una falla, las demás sienten el movimiento.

La minería sigue siendo un eje evidente por el cobre y los encadenamientos que arrastra; los puertos y la logística conectan esa producción con mercados externos; la agroindustria y los alimentos transforman territorio en valor; y los servicios digitales aparecen cada vez menos como adorno moderno y más como infraestructura básica para competir.

El comercio exterior informado por SUBREI ayuda a ver la economía chilena desde afuera, observando qué sectores logran sostener demanda internacional y cuáles dependen de ciclos más volátiles.

En un país abierto, la empresa que produce para el mercado interno también depende de esos movimientos, porque el tipo de cambio, el transporte, los insumos importados y la confianza empresarial se contagian entre rubros con una rapidez que a veces sorprende.

La minería tiene una particularidad: suele aparecer como protagonista, pero su impacto real vive también en proveedores, mantención, transporte, ingeniería, seguridad, alimentación, software y capacitación. Una faena no es solo un agujero gigante en el mapa; es una cadena de decisiones donde participan cientos de empresas de distintos tamaños.

Algo parecido ocurre con los puertos: un contenedor que sale a tiempo resume coordinación aduanera, transporte terrestre, bodegaje, tecnología y financiamiento. Cuando ese engranaje mejora, no gana solo una gran compañía; gana toda la red que aprende a operar con menos fricción.

El desafío está en no dormir sobre las ventajas obvias. Chile tiene recursos naturales, pero la competencia global premia cada vez más la trazabilidad, la eficiencia energética, la digitalización y la capacidad de agregar servicios a productos tradicionales. Exportar cobre, fruta o salmón importa; saber medir, certificar, automatizar y vender con inteligencia importa cada vez más.

Por eso, al hablar de sectores productivos, la pregunta relevante para empresas y emprendedores es dónde pueden insertarse. Un negocio pequeño puede convertirse en proveedor especializado, una startup puede resolver un cuello de botella logístico, una consultora puede ayudar a cumplir estándares y una empresa regional puede profesionalizar un servicio que antes funcionaba por costumbre.

La productividad ya no vive solo en la máquina más grande, sino en la información que permite usarla mejor. Los motores grandes necesitan piezas pequeñas bien hechas. Ahí está, muchas veces, la oportunidad más realista.

Fuentes: SUBREI, informe mensual de comercio exterior enero-mayo 2026 | Banco Central de Chile, Cuentas Nacionales | Banco Central de Chile, Imacec

Hashtags: #IndustriaChilena #Exportaciones #Mineria #Logistica #EmpresasChile

Economía chilena entra a julio mirando dos tableros a la vez

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La economía chilena llega a julio con una escena menos simple de lo que permite un titular rápido. Por un lado, el país sigue mostrando capacidad de orden, instituciones macroeconómicas estables y una conversación pública cada vez más atenta a productividad, inversión y empleo.

Por otro lado, las empresas operan con una sensación parecida a manejar con neblina: hay señales disponibles, pero ninguna basta por sí sola. El Imacec que publica el Banco Central funciona como un pulso mensual de actividad; el mercado laboral que mide el INE muestra si ese pulso se traduce en ocupación.

En tanto, eI informe de Política Monetaria ayuda a entender si la economía chilena está entrando a una curva suave o a una zona donde conviene tomar decisiones con más prudencia. Para una empresa, el dato macroeconómico no es una decoración de noticiero. Es el clima donde se venden productos, se negocian créditos, se proyecta caja y se decide si contratar o esperar.

Cuando la actividad avanza, pero el consumo se vuelve selectivo, el crecimiento se parece menos a una ola que levanta a todos y más a una corriente con remolinos: algunos rubros empujan, otros se quedan atrás y otros sobreviven afinando costos. El error habitual es mirar solo el promedio, como quien mide la temperatura de una casa completa ignorando que la cocina está caliente y el dormitorio frío.

El empresariado chileno entra al segundo semestre obligado a leer dos tableros. El primero es macro: actividad, inflación, tasas, empleo, comercio exterior. El segundo es doméstico: liquidez, clientes reales, inventario, márgenes y productividad interna. La empresa que confunde uno con el otro termina tomando decisiones con anteojos prestados.

Una pyme puede vender bien en un barrio aunque el indicador nacional se enfríe; una compañía exportadora puede crecer aunque el comercio local esté lento; y un emprendimiento digital puede escalar si resuelve un problema concreto, incluso cuando el ánimo general es cauteloso.

La lectura crítica es que, la economía chilena no necesita solo mejores proyecciones, sino empresas más capaces de convertir información en decisiones. Los datos del Banco Central, del INE y de la CMF están disponibles, pero la diferencia aparece cuando un negocio los traduce a preguntas operativas: qué pasa si el costo financiero sigue alto, cuánto aguanta la caja si baja la demanda, qué clientes se vuelven más sensibles al precio y qué procesos conviene automatizar antes de contratar más horas humanas.

El panorama nacional, entonces, no es una sentencia. Es una brújula. Y una brújula no camina por nadie: apenas evita que una empresa avance mirando el paisaje equivocado. En un año donde cada punto de crecimiento se discute con lupa, la ventaja no estará solo en vender más, sino en entender mejor dónde se está parado antes de apostar el siguiente peso.

Fuentes: Banco Central de Chile, Imacec | Banco Central de Chile, Informe de Política Monetaria | INE, ocupación y desocupación | CMF Chile

Hashtags: #EconomiaChilena #EmpresasChile #Negocios #Imacec #MercadoLaboral

Invertir en acciones, un apoyo a la economía 

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Invertir en acciones significa comprar una pequeña parte de una empresa. El proceso consiste en elegir un intermediario financiero regulado (bróker), abrir una cuenta, depositar fondos y ejecutar la orden de compra. 

Las acciones son un instrumento de renta variable, por lo que no se puede garantizar la obtención de una determinada rentabilidad. Afortunadamente, hoy es posible comenzar con montos bajos desde tu celular gracias a plataformas que permiten comprar fracciones de acciones. 

Históricamente, las acciones ofrecen rendimientos superiores a otros instrumentos financieros tradicionales. Al ser dueño de una parte real de un negocio, la inversión tiene el potencial de ajustar su valor junto con el crecimiento de la economía, protegiendo tu poder adquisitivo

Si va a invertir en acciones, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), recomienda que sepa que el rendimiento de una acción está dado por los negocios de la sociedad, por los dividendos que se reciban y por el valor de la liquidación de la acción, lo que debería verse reflejado en los precios de ésta.

La CMF destaca que al invertir en acciones también se puede obtener beneficios tributarios, que signifiquen un aporte de capital directo a la sociedad, invirtiendo en acciones de primera emisión. 

Todos los estados financieros están a disposición de los interesados en los registros públicos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), en las bolsas de valores y en las oficinas del emisor. 

Para ello, es importante conocer si la sociedad en la que quiere invertir en acciones está inscrita en el Registro de Valores de la CMF. Para esto, busque por el nombre o el Rut de la sociedad que le interese.

Fuente: https://centraldenoticias.cl/como-puedo-invertir-en-acciones/

Neurociencias en los negocios

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Las neurociencias en los negocios son esenciales para conseguir empresas más inteligentes, compasivas y sostenibles, asegura un estudio de investigación neuroeducativa, de la Universidad de Barcelona.

Las neurociencias en los negocios ofrecen ventajas competitivas en la formación y desarrollo de actores clave, además de potenciar las dinámicas internas y externas de comunicación y colaboración. Estas favorecen un modelo de negocio más adaptable y humano que pueda abordar los desafíos del siglo XXI con un enfoque científico e innovador, que considere las necesidades humanas. 

El desarrollo de las neurociencias durante las últimas décadas ha transformado nuestra comprensión del cerebro humano, con implicaciones significativas en la educación, la psicología y el entorno en los negocios. El avance en el estudio del cerebro durante las últimas décadas ha generado un impacto transversal en diversas disciplinas, entre ellas, la gestión empresarial.  

El estudio realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Barcelona, explica cómo las neurociencias ofrecen oportunidades para un modelo organizacional más adaptable y sostenible, dando origen a nuevas disciplinas, como la neuroventas, el neuromarketing y la neuroeconomía, directamente vinculadas y determinantes para el sector empresarial. 

Se tiene constancia de que el cerebro ha sido estudiado desde el siglo V antes de Cristo. No obstante, durante los años 1990-2000 se desarrolló la década del cerebro, gracias al gran interés mostrado por neurocientíficos y psicólogos. 

Aunque proliferan las ventajas del aporte de las neurociencias al sector empresarial, existe, sin embargo, a la hora de transferir estos hallazgos a otros ámbitos, ciertos problemas que han derivado en interpretaciones sesgadas y/o erróneas de los avances del desarrollo y funcionamiento cerebral implicados en el aprendizaje y ejecución. 

La neurociencia aplicada al ámbito empresarial ofrece una perspectiva prometedora para mejorar la gestión del talento, la formación continua y la cultura organizacional. Sin embargo, para que estas aplicaciones sean efectivas, es preciso superar los neuromitos que distorsionan nuestra comprensión del cerebro y la influencia que tienen en el comportamiento humano

Fuente: https:https://revistes.ub.edu/index.php/joned/article/download/ 

La Plata se desploma y arrastra al sector de metales preciosos

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La Plata perdió casi un tercio de su valor y arrastra al sector de los metales preciosos. Tras perforar los soportes clave y romper por debajo de su mínimo local del pasado 23 de marzo, la Plata llegó a su nivel más bajo en precio.

Durante la última sesión, la cotización de la Plata cayó más de un 5%, un comportamiento que supera con creces el castigo sufrido por el Oro, el cual cede hoy casi un 0,7% para situarse por debajo de los 4.100 dólares por onza. 

Este desplome generalizado de los metales preciosos, se produce después de que grandes entidades financieras como Deutsche Bank, Goldman Sachs y Bank of America recortaran drásticamente sus previsiones para el mercado de metales. 

El aumento del riesgo geopolítico derivado del conflicto entre Estados Unidos e Irán a finales de febrero no ha sido suficiente para sostener los precios de los metales, acumulando caídas superiores al 22% en el Oro. 

En este escenario, Deutsche Bank advirtió que si el Sistema de la Reserva Federal (Banco Central de los Estados Unidos) aplica de tres a cuatro subidas de tipos adicionales, el Oro podría caer hasta los 3.800 dólares, una presión que deprimiría aún más la cotización de la plata.

Fuente: https://www.xtb.com/cl/analisis-y-noticias/analisis-de-mercado/el-precio-de-la-plata-extiende-sus-caidas-y-firma-su-nivel-mas-bajo-desde-diciembre-de-2025

Chatbots o asistentes virtuales, ¿cuál es mejor?

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Tanto los chatbots como los asistentes virtuales desempeñan un rol destacado en el entorno empresarial y los negocios, al proporcionar a las marcas herramientas y potencia tecnológica que beneficia la interacción con los clientes. 

Los asistentes virtuales y chatbots, son tecnologías de IA, que sirven como agentes invisibles cuyo objetivo es ayudar a agilizar los procesos y mejorar las experiencias generales de potenciales clientes, clientes y usuarios en general. 

A pesar de su aparente simplicidad, el mercado de los chatbots y de los asistentes virtuales está floreciendo, atrayendo y motivando a más empresas a adoptar estos nuevos instrumentos generados con inteligencia artificial.

Sin embargo, cuando se trata de seleccionar la IA más adecuada para su estrategia de servicio al cliente, surge la pregunta: ¿Cuál es la más adecuada?.

Los chatbots funcionan como sistemas de IA basados en reglas, adhiriéndose a scripts predefinidos para responder a consultas y ayudar en tareas. Su funcionalidad se basa en árboles de decisión y reglas predefinidas para determinar las respuestas apropiadas.

En tanto, los asistentes virtuales utilizan tecnologías de IA más sofisticadas, que incorporan el procesamiento del lenguaje natural (PNL) y el aprendizaje automático. Esto les permite comprender el contexto y participar en conversaciones que imitan las interacciones humanas naturales. 

La distinción clave radica en las capacidades avanzadas de los asistentes virtuales, que permiten interacciones más matizadas y conscientes del contexto en comparación con los chatbots basados en reglas.

Fuente: https://www.entrepreneur.com/growing-a-business/chatbots-vs-virtual-assistants-which-is-better/467335 

Generación Beta estará dominada por la IA ¿qué pasará con los pensionados? 

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La Generación Beta son la primera de las generaciones actuales que no conocerá un mundo sin Inteligencia Artificial, porque ya está integrada en todos los procesos donde entrarán en contacto alguna vez: educación, salud, transportes y comunicaciones.

La Generación Beta abarca a las personas nacidas entre 2025 y 2039. Sucede a la Generación Alfa y está compuesta principalmente por los hijos de los Millennials y la Generación Z. 

La agencia consultora McKinsey analizó cómo esta generación y la inteligencia artificial redefinirán el mercado laboral, estimando que hasta el 30% de las horas de trabajo podrían ser automatizadas para 2030. 

Las generaciones anteriores podían aprender una profesión y ejercerla durante décadas. La nueva realidad es diferente. Para la Generación Beta, aprender, desaprender y volver a aprender, no será una ventaja, sino supervivencia.

La firma proyecta un cambio drástico en la educación, donde esta generación aprenderá con tutores impulsados por IA y herramientas adaptadas en tiempo real al estilo de aprendizaje de cada individuo. 

Las oficinas cono concepto desaparecerán definitivamente. La Generación Beta crecerá en aun mundo donde el ‘lugar de trabajo’ será un conjunto de herramientas y conexiones, no un edificio.

Según McKinsey, se crearán equipo de trabajos formados por personas de distintos países -reunidos durante meses, y luego disueltos nuevamente. Sin contratos de laborales, ni horarios fijos,  

El envejecimiento poblacional y las mayores expectativas de vida comienzan a presionar los sistemas de pensiones a nivel global. McKinsey aconseja reformar los modelos de ahorro para garantizar una vida más larga y prevenir crisis financieras

Fuente: https://www.instagram.com/p/DYJ4nyKiuF8/?img_index=1///https://www.mckinsey.com/mckinseys-work-for-social-healthcare-and-public-entities/our-europe-impact/helping-digitize-a-national-pension-agency-to-improve-customer-service

Cómo conseguir que un cliente se convierta en un “cliente habitual”

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No se puede dar por sentado un cliente nuevo vuelva y se convierta en un cliente habitual o frecuente, pero hay ciertas cosas que puedes hacer para que sea más probable, y no estamos hablando de programas de fidelización o regalos. Hay un método más fácil y noble; la transparencia. 

La transparencia del negocio consigue mejores clientes, genera confianza, consiguiendo que sea más fácil para ellos volver y así, sin quererlo, se convierten en un cliente habitual. Esa capacidad de inspirar confianza, lealtad y emoción genera una estabilidad al negocio. Lo hace más valedero y por ende, rentable.

Preocuparse más por adquirir nuevos clientes que por cuidar de los que ya tienen no es la solución. Ser transparente con lo que se ofrece y proactivo con el entorno, es solo el principio de la mejor estrategia para alcanzar el éxito a largo plazo, manteniendo al cliente habitual, y a la vez, consiguiendo nuevos clientes. Después de todo, la retención es casi siempre más barata que la adquisición.

Es más fácil aumentar el valor de por vida de un cliente que reducir los costos de adquirir uno nuevo. Proporcionar información transparente y útil durante el primer contacto. Sólo prometer lo que sabes que puedes cumplir, asegurará que estén satisfechos con los resultados, así el cliente se convertirá en un cliente habitual que sabe que lo que se le ofrece es real.

Un cliente habitual -o frecuente- es la base de la rentabilidad a largo plazo. Se caracteriza por su lealtad, confianza ciega en la marca y un conocimiento profundo de los productos o servicios a los que accede. Para el negocio, aporta ingresos estables que ayudan a reducir  drásticamente los costos operativos.

Fuente: https://www.entrepreneur.com/building-a-business/entrepreneurship/the-simplest-way-to-turn-one-time-buyers-into-repeat-customers-and-it-wont-cost-you-a-dime