martes 17 mayo 2022

Pilares y equilibrio entre la pasión del éxito y el crecimiento personal

Para ser un emprendedor exitoso hay que ser optimista. No sucumba al agotamiento empresarial. Y, en su lugar, cuide sus cuatro pilares de la vida por igual: uno mismo, el trabajo, las relaciones personales y el mundo.

Debe creer en su visión y creer que puede hacer lo que sea necesario para que esa visión sea un éxito. Esa creencia es lo que le impulsa. Es lo que le levanta por la mañana y le mantiene trabajando duro todo el día. También es este tipo de actitud positiva la que convence a los demás de que vale la pena invertir y trabajar con ellos.

Sin embargo, este optimismo desenfrenado cuando se trata de su trabajo a veces puede significar que tiene anteojeras cuando se trata del resto de su vida. Ese impulso por tener éxito en los negocios puede convertirse en una obsesión desenfrenada por el trabajo. 

Es algo que te puede servir bien al principio, pero que a la larga podría dañar tu bienestar mental y físico . Incluso podría terminar siendo malo para los negocios. Y, aseguran expertos que, cuidar cada pilar es importante porque, cuando uno es débil, los demás seguirán ahí para apoyarte. 

Necesita cuidar los otros aspectos de su vida fuera del trabajo. Entonces, cuando algo salga mal en el trabajo (y algo siempre saldrá mal), tendrás el apoyo emocional y mental que necesitas para seguir adelante.

El éxito en los negocios no tiene por qué significar el fracaso en tu vida personal. Puede pensar que cuidar de sus relaciones personales y de usted mismo puede esperar hasta que su negocio sea un éxito. 

En realidad, sin embargo, un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal debe verse como algo esencial para el éxito de su puesta en marcha, no como una distracción de la misma. Un equilibrio saludable también es una planificación inteligente a largo plazo.

Su tiempo también tiene precio. Cree un presupuesto para su tiempo que abarque tanto su trabajo como su vida personal. Divida este presupuesto en dos categorías de tareas: absolutamente necesarias y completamente opcionales. Cada una de estas categorías debe incluir tanto actividades personales como tareas laborales. 

Un estudio realizado por Frontiers in Psychology encontró que la razón principal por la que las personas habitualmente procrastinan (y no logran lograr las cosas) es la falta de una gestión del tiempo y un presupuesto adecuados.

Recuerde que el equilibrio adecuado a los 20 años se verá muy diferente del equilibrio adecuado a los 40. Es por ello que debe asegurarse de reconsiderar cómo organiza su tiempo al menos cada cinco años y/o en momentos importantes de su vida, lo que ocurra primero.

Fuente: https://www.entrepreneur.com/article/423115

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